Cómo no conducir un Porsche Cayman

Cómo no conducir un Porsche Cayman

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Todos somos humanos y todos cometemos errores alguna vez. Sin embargo, cuando se encadena una mala decisión detrás de otra puede que las consecuencias sean merecidas. Eso es justo lo que pasa en el vídeo que hoy os traemos: un ejemplo de que tener un buen coche no implica convertirse de forma automática en un buen conductor.

Tener un Porsche Cayman incita a querer disfrutar de él al máximo. Eso es comprensible. Sin embargo, también es cierto que hay que saber cuando hay que controlarse. Para ejemplo este vídeo, en el que podemos ver como el conductor de un Porsche Cayman quiere presumir de potencia y lo que finalmente consigue es hacer el ridículo:

Como podemos ver, una vez se pone en verde el semáforo el Cayman acelera para dejar constancia a los presentes de su poderío. No obstante, el conductor parece no tener en cuenta que el asfalto está mojado o helado, por lo que comienza a perder el control de la parte trasera del deportivo. En un intento por recuperar el control acaba por empeorarlo aún más.

El conductor parece no entender que en situaciones así es mejor recuperar la estabilidad del vehículo antes de todo. En lugar de eso pretende recuperar la estabilidad a base de volantazos y sin dejar de pisar el acelerador. El resultado, como podemos ver, es bastante ridículo. Por no hablar de la rueda que acaba perdiendo por llevar a cabo estas maniobras.

En fin, con el vídeo de hoy queremos demostrar que tener un deportivo es algo más que lucir un coche de diseño espectacular. También se requiere de mayor pericia y de saber controlar su potencia.

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