Cómo sufrir un pinchazo a 225 km/h y no morir en el intento

Cómo sufrir un pinchazo a 225 km/h y no morir en el intento

Por suerte hoy en día un pinchazo no es una de las mayores preocupaciones que se pueden tener al volante. La tecnología utilizada en la carcasa de los neumáticos ha mejorado mucho en los últimos años, permitiendo que la incidencia de un pinchazo o un reventón sea poco más que una anécdota. Por otro lado, la tecnología presente en los vehículos de hoy en día hace que, ante un reventón en la carretera, puedas controlar el automóvil y que todo quede en una mera anécdota. Ahora bien, siempre y cuando vayas a velocidades legales.

reventon

Pero, ¿y si no es el caso?, ¿que pasaría si el pinchazo se produce a grandes velocidades? Este es precisamente el tema que nos atañe.

Pongámonos en situación: tenemos un Pontiac Trans Am con mucha más potencia de la que viene de serie. A esto hay que añadirle un pique en una carretera pública (al parecer con el beneplácito de las autoridades). Para hacer más explosivo el cóctel tenemos una velocidad muy alta: en concreto más de 225 kilómetros por hora. No hace falta decir que a estas velocidades cualquier incidencia puede tener consecuencias desastrosas.

Toda esta combinación de factores es lo que podemos ver en el siguiente vídeo:

Existen muchas causas por las cuales se puede producir un reventón. Los sensores de presión incorporados en los automóviles modernos son fundamentales a la hora de evitarlos, ya que nos alertan en caso de que la presión de los neumáticos sea muy baja. Esta es precisamente una de las principales causas de los reventones: una presión demasiado baja en el neumático, fruto de la mayor fricción y el aumento del calor interno que se produce en las capas del neumático. Si a eso le sumamos una velocidad elevada, ya tenemos todos los ingredientes para sufrir un incidente como el de este vídeo.

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