Errores frecuentes en la conducción en atascos

Errores frecuentes en la conducción en atascos

Las retenciones y los atascos no son sólo característicos de épocas del año específicas como fiestas, puentes o inicio de vacaciones. Estos inconvenientes también forman parte de nuestros traslados diarios, por lo que debemos tener en cuenta una serie de consejos que minimicen el riesgo de colisiones y que incrementen la seguridad en unas circunstancias en las que tendemos a perder los nervios.

Aunque suene a tópico, el principal consejo ante un atasco o retención es tener paciencia y mantener la calma. Resulta más sencillo en la teoría que en la práctica, pero recuerda que el nerviosismo al volante incrementa el riesgo de sufrir accidentes.

A partir de aquí, sólo nos queda seguir una serie de consejos básicos para evitar los errores más comunes en la conducción en atascos.

 

 

 

Cambiar de carril con frecuencia

El baile de un carril a otro puede ofrecer la sensación de que ahorraremos tiempo, o que tendremos la suerte de incorporarnos al que fluya con más velocidad. ¿Cuántas veces has cambiado de carril y te han adelantado los vehículos de aquel en el que ya estabas? Se trata de una cuestión de percepción que lo único que consigue es que el atasco se complique más y más. Otro riesgo que corremos con estos cambios frecuentes es quedar entre dos carriles, lo que aumentará la retención y mal humor del resto de conductores.

Al seguir en el mismo carril estás garantizando una conducción eficiente, además de relajada en la medida de lo posible.

 

 

No señalizar

Informa al resto de conductores de la vía tu intención de realizar una maniobra. Aunque el tráfico sea lento y la velocidad reducida, debes señalizar una incorporación, una salida de una vía… y todo tipo de acciones que sean de interés para el resto de usuarios. Damos por sentado que, con el cambio generalizado de carril, podemos saltarnos la señalización, y esto es un error que redunda en la seguridad vial.

 

 

No respetar distancia de seguridad

Este es un error muy frecuente que se agudiza en circunstancias críticas como las retenciones o los atascos. Al no respetar la distancia de seguridad no podemos reaccionar ante lo que sucede en la vía. Si por norma general debemos estar atentos al comportamiento del resto de usuarios en la carretera, en un atasco aún más, ya que el nerviosismo acentúa las reacciones imprevisibles. Este es un motivo constante de pequeñas colisiones que se pueden evitar respetando esta norma básica.

 

 

Caer en distracciones

El aburrimiento y la crispación hace que busquemos alternativas para sobrellevar los atascos. Distracciones tales como estar pendiente del móvil o fumar durante la conducción afectan a nuestra concentración al volante y nos impiden anticiparnos a las acciones del resto de conductores.

 

 

Por último, pero no por ello menos importante, debes tener en cuenta los malos hábitos en la conducción, algunos de los cuales se incrementan en estas situaciones. Pisar de forma constante el embrague, acelerar y frenar de forma brusca o avanzar en punto muerto son perjudiciales para la mecánica y reducen la vida útil de tu coche.

 

 

 

 

 

Comentarios de la red

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *