Presion neumaticos

Consecuencias de una presión inadecuada de los neumaticos

Consecuencias de una presión inadecuada de los neumaticos

El mantenimiento de nuestro de vehículo es muy importante para evitar problemas y peligros en la carretera. Una de las revisiones más importantes es controlar la presión de los neumaticos. Conoce las consecuencias de una presión inadecuada de los neumaticos.

En todo momento debemos revisar nuestro vehículo, sobre todo antes o después de haber realizado un viaje. No hacer las revisiones necesarias puede suponer peligros en nuestro coche que lamentaremos después. Los neumaticos son una parte fundamental de nuestro vehículo y debemos asegurarnos siempre que su presión es la adecuada.

Este factor afecta directamente a la seguridad, no llevar una presión adecuada puede provocar peligros en la carretera y accidentes de tráfico. Por nuestra propia seguridad, es recomendable revisar regularmente nuestros neumaticos para evitar así problemas en nuestro vehículo.

Estas son las principales consecuencias de una presión inadecuada de los neumaticos:

  • Aumenta considerablemente el consumo de gasolina.
  • El neumático se desgasta de manera irregular y, por lo tanto, estamos acortando su ciclo de vida.
  • Una presión inadecuada provoca situaciones de peligro, como por ejemplo reventones de las ruedas.
  • Afecta directamente a la dinámica del vehículo y es muy peligroso, sobre todo a la hora de tener que trazar curvas.
  • Una mala presión de los neumaticos aumenta la distancia de frenado.
  • Se puede producir el efecto aquaplanning.
  • El riesgo de que se salga el neumático de la llanta es muy elevado.

Para evitar las consecuencias de una presión inadecuada de los neumaticos, es recomendable revisar regularmente el estado de los mismos. Para ello revisa su presión una vez al mes; puedes acudir a la gasolinera más cercana y hacerlo tú mismo, o llevar el coche a un taller para que revisen el estado de tus neumaticos.

Recuerda que antes de coger el coche, ya sea para un trayecto corto o para uno largo, debes asegurarte de que tu vehículo se encuentra en buenas condiciones y que no te va a causar ningún problema mientras lo conduces. Lo más importante es tu seguridad al volante y la de los que van a tu alrededor.

Llevar las ruedas a baja presión en verano es caro y peligroso

El calor propio de esta época del año unido a unos neumaticos bajos de presión provoca un aumento del gasto de combustible que ronda el 7%. Es esencial revisar las ruedas y no sólo cuando vamos de viaje.

Unos neumaticos con baja presión y un asfalto tan caliente como el que tenemos estos días en la mayor parte de los tramos de nuestra red viaria es una combinación fatal para el consumo de nuestro coche. Así lo señala el especialista en neumaticos Grupo Andrés que además añade que nada menos que el 71% de los automóviles que circulan por nuestras carreteras en verano no lo hacen con la presión adecuada.

Según indica en su estudio, la mayoría de los conductores españoles “corren riesgos por la baja presión y el desgaste acusado de sus neumáticos” ya que la posibilidad de sufrir un reventón se triplica si la presión es 0,5 atmósferas menor de lo indicado. Este informe destaca también que el peligro de sufrir un imprevisto “es extremo” para el 1% de los conductores, “aquellos que no dedican ni la menor atención a su coche y son capaces de viajar con 0,75 atmósferas menos”. Desde este grupo especialista recuerdan que los reventones de ruedas suceden generalmente después de cubrir cierto número de kilómetros con una temperatura elevada y con una mayor carga en el automóvil.

En caso de llevar mucho peso, se es necesario aumentar una o dos décimas la presión de las ruedas.

En definitiva, el Neumaticos eXpert subraya que los neumaticos con presiones por debajo de lo recomendado por el fabricante se desgastan más deprisa, son menos resistentes a los pinchazos, incrementan el riesgo de reventón y además el gasto de combustible.

Cómo ajustar la presión correcta de las ruedas

Circular con la presión recomendada en los neumaticos es vital para mejorar la seguridad, reducir el consumo y alargar la vida de los neumaticos. Si sabes cómo ajustar la presión correcta de las ruedas, es una tarea de mantenimiento fácil y rápida.

Llevar los neumaticos controlar y conducir siempre con una presión adecuada en las gomas, es esencial para tu  seguridad al volante, para lo cual es imprescindible sabes cómo ajustar la presión correcta de las ruedas, hay que recordar que las ruedas son las encargadas de transmitir la potencia del coche al suelo. Si no están en las mejores condiciones posibles, la seguridad se ve mermada.

Para medir la presión de los neumaticos es imprescindible contar con un manómetro, por lo tanto, tienes dos opciones básicas:

1. Los manómetros públicos de estaciones de servicio

No suelen estar muy cuidados ni con una calibración periódica, por lo que a veces no son muy fiables y pueden dar medidas con márgenes de error, elige los que encuentres más nuevos o en mejor estado. Cada tres o cuatro llenados del depósito de combustible, invierte cinco minutos en revisar las presiones.

2. Tu propio manómetro

Se venden en tiendas de accesorios para coches  y su precio oscila entre los 20 y los 100 euros. Son una inversión en seguridad. Si no dispones de un comprensor de aire, pero sí de manómetro; la mejor forma de conseguir la presión correcta es hinchar las ruedas al final de una jornada, sobrepasando por un cierto margen el nivel que indica el fabricante. A la mañana siguiente, cuando los neumaticos están fríos, sólo hay que rebajar a la presión correcta utilizando el manómetro de mano.

LO QUE DEBES SABER…
  • Neumáticos en buen estado: desgaste y presión correcta.
  • Labor del conductor: acostúmbrate a revisar los neumaticos periódicamente, es una labor sencilla, pero muy recomendable y con grandes beneficios para tu seguridad y el mantenimiento de tus neumaticos.
  • Manómetro: te permite conseguir la presión correcta cuando los neumaticos están aún fríos.
  • Coches de alquiler: revisa las presiones también de las ruedas coches que alquiles o que te presten –vehículos de empresa o comerciales- no siempre están en su punto adecuado.